Autoestima baja e Inseguridad

Con una autoestima baja, no te aceptas como eres y sientes que no vales. Como sientes que no vales crees que nadie te aceptará. Como crees que no te aceptarán, antes de acercarte te predispones al rechazo. Esa predisposición se traduce en una actitud.

¿En qué actitud?

En I-N-S-E-G-U-R-I-D-A-D. Y la inseguridad, una vez que se instala dentro tuyo, tiñe todo lo que haces, lo que dices, lo que piensas, y desde luego, lo que sientes.

CUANTO MAS INTENTES AGRADAR, PEOR TE SENTIRAS

Decíamos la última vez que la poca valoración de ti mismo, está dentro del ámbito de tus sentimientos. Y esos sentimientos son muchos, son complejos y se mezclan unos con otros. Se hacen como una masa muy dentro tuyo, y en la medida que se mezclan, se complejizan. NO ENTIENDES QUÉ TE PASA. Sólo sientes que todo eso que no sabes qué es, te hace sufrir.

¿Y qué sientes exactamente? A veces…

– ¿Estás deprimido y no sabes por qué?

– ¿No te animas a decir tu opinión, prefieres quedarte callado?

– ¿No te animas a expresar lo que sientes

– ¿Te duelen las críticas?

– ¿Sientes que vas a fracasar, que es mejor no pensar en proyectos, que a ti nada te saldrá bien?

– ¿Crees que todos están por encima de ti, que son mejores que tú?

– ¿Te exiges demasiado para parecerte a los otros?

– ¿Tus logros nunca son suficientes?

Y ahora piensa:

– ¿Te sientes así, siempre?

– ¿Hay momentos y circunstancias en que esto no te pasa?

– ¿Te sientes así con todas las personas?

– ¿Hay personas con las que te encuentras muy cómodo?

– ¿Cuándo estás con esas personas te relajas y te sientes bien?

EL VALOR DE MOSTRARTE TAL COMO ERES

Las relaciones con los demás son un intercambio entre lo que tú eres y lo que el otro es. Y de esa unión nacen sentimientos. A veces sentimientos de atracción, bienestar y simpatía. Otras veces, todo lo contrario.

Esos sentimientos están en cada una de las personas que se relacionan. Tú escucha los tuyos. LOS TUYOS. Y cuanto más se asemejen o coincidan con los del otro, mayor será la atracción o la simpatía. Pero cuanto menos te escuches, y más intentes parecerte a lo que siente el otro, para agradarle y ser como él, peor te sentirás y en lugar de atraer te encontrarás con distancia, rechazo y control de los otros sobre ti.

¿A qué esperas para ser tú?

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