Los celos no son amor

Creer que tener celos (en ocasiones celos patológicos) es sinónimo de amor, es una falsa creencia.

Todos hemos sentido celos en algún momento. En la infancia, en la adolescencia y aún en la adultez. Es un sentimiento que a veces se apodera de nosotros. Incluso a veces nos sorprende. Y nos preguntamos: “Pero, ¿cómo? Si yo no soy celoso/a”.

A medida que crecemos, aprendemos a identificarlo, a veces a controlarlo, y otras a superarlo.

¿Qué son los celos patológicos?

Pero en el caso de los celos patológicos, especialmente en la relación de pareja, el lema de los celos es: “Porque te quiero, te controlo, te vigilo y te cuido”. Que es lo mismo que decir: “Te limito, te asfixio y no eres libre”. Nada más lejos del amor.

La persona celosa, generalmente es posesiva: “tú me perteneces”. Y todo lo exterior es potencialmente amenazante.

Básicamente le guía la inseguridad y los sentimientos de baja autoestima. Cree que su pareja no le quiere de verdad y que lo traicionará en cualquier momento. Siente desconfianza y es probable que vea a los demás como potenciales rivales. Cree que la mejor forma de que su mundo no se tambalee, es el control.

Seguramente siente miedo y angustia. No sabe qué hacer porque a la vez es muy probable que no sea consciente de estos sentimientos. Para esta persona, toda la culpa es del otro, y es el otro el que con su conducta provoca esta situación.

¿Se pueden superar los celos?

El primer paso para intentar hacer un cambio, es reconocer un problema.

Reconocer que esa conducta hace daño. Hace daño a quien siente celos y a quien los sufre.

En lugar de conseguir el objetivo de control, seguramente alejará al otro y es probable que dañe a la relación de pareja. Dependerá de cuánto tarde la toma de conciencia del problema, para poder salvar esa relación y reconducirla ó que se pierda.

No es fácil, pero se puede.

¿Por dónde empezar?

– Intenta identificar en qué momento aparecen los celos, en qué situación y con qué personas.

– Explícale claramente a tu pareja lo que sientes. Hazlo con sinceridad. Sin ataques ni reproches. Céntrate en lo que sientes tú, sin echarle culpas al otro. Mejorará la comunicación.

– Trabaja en tu autoestima. En tu autoconocimiento y en tus potenciales y valores. Aquí encontrarás algunas pautas que pueden ser útiles: Autoestima baja e inseguridad

– Busca ayuda profesional para guiarte en ese proceso de cambio.

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