Autoestima

TÚ ERES TÚ. Y VALES POR LO QUE ERES.

EL OTRO, ES OTRO. NO TE MIRES EN ESE ESPEJO

En el post de hoy te quiero hablar de algo que habrás oído tantas veces y leído en tantos sitios, blogs, enlaces, webs de referencia, libros de autoayuda… quizás también es un tema que hablas con tus amigas o amigos o con tu pareja. Estarás cansada o cansado de escuchar el famoso: “Si no te quieres a ti mismo, ¿Quién lo hará? Me refiero a esa palabra tan conocida, y a veces tan compleja, tan importante, y difícil de hacer propia:

Autoestima y Confianza

“El primer paso para que te quieran es quererte”. “El primer paso para que te valoren, es valorarte”. Claro, evidente, es verdad. Parece fácil, ¿no? Sientes que lo entiendes, y que sí, te identificas con todo lo que estás leyendo y escuchando. Y dices, sí, es esto, a mi me pasa, es verdad que soy la primera o el primero en descalificarme, en creer a la primera que no podré, que lo hago todo mal, que yo no me merezco nada bueno, lo bueno solo le pasa a los demás. Sí, lo reconozco, es así. Pero… aunque lo intento no puedo, me miro al espejo, trato de no machacarme con mis defectos, pero… la verdad, es que me odio, no valgo P-A-R-A-N-A-D-A.

Sí, la autoestima, la autoconfianza, el valor de sí mismo, el creer en uno mismo, el conocer tu potencial, tus posibilidades y también tus límites. Y esto es importante: también tus límites. Porque hay quien cree que la famosa autoestima y autoconfianza, es creer que uno es mejor que los demás. Y esto no va así. Aquel que lo dice, justamente siente lo contrario. Por aquel famoso: “Dime de qué alardeas y te diré de qué careces”. Cada uno es quién es y puede lo que puede. Ni más, ni menos.

Una de las causas de la baja autoestima

Y tal como decíamos, ya sabes de qué va, y lo entiendes muy bien, porque de tonta o tonto no tienes ni un pelo. Y aquí está el principal escollo. No se trata de entender, porque el origen del problema no es racional, ni intelectual, ni de comprensión, en absoluto.

En realidad, si lo miramos bien, la falta de autoestima tampoco es el problema original. La falta de autoestima o la falta de confianza en ti mismo, el creer que no eres capaz, que eres el peor o la peor del mundo, que todos serán siempre mejor que tú, y que por más que lo intentes nunca llegarás ni a parecerte, es una consecuencia de algo anterior. ¿De qué? Puede ser de una o de varias cosas a la vez.

Principalmente, la falta de afecto, los mensajes distorsionados sobre tu persona, sobres tus capacidades y tu forma de ser, sobre tu forma de hacer las cosas, el “tú no vales para nada”, mensajes que a veces ni siquiera nos lo dijeron de esa forma, pero nos lo hicieron sentir. Y vaya que nos lo hicieron sentir. Esos mensajes, muchas veces sin palabras, con gestos o actitudes, que se graban a fuego, porque vienen de quién para nosotros representa un valor, un referente. Si él o ella lo dice, es verdad, debe ser así. Y además de todo, lo escuchas desde hace tanto tiempo…. Y aquí es donde viene lo más importante.

¿Cómo tratar la falta de autoestima?

Solucionar de verdad este problema, cambiar esa imagen distorsionada que tienes de ti y empezar a valorarte, a creer de verdad QUE TU VALES TANTO COMO LOS DEMAS, no se logra por arte de magia. No se logra por leerte todos los libros de autoayuda del mercado. Y tampoco porque otros te lo digan y te machaquen con el famoso “ya te lo dije”, “es que el problema eres tú”. El otro, ES OTRO. Tiene otra vida, otras vivencias, otros sentimientos y sobre todo otra historia. Se trata de mirar tu propia historia y de desandar el camino andado. El camino de afectos, mensajes y vivencias personales por el que has llegado hasta aquí, y has llegado a sentir lo que sientes.

Hoy lo dejamos aquí. Pero en los próximos post, iremos hablando de todas esas cosas que sientes, que te pasan, y que te provocan tanto sufrimiento, y que no son más que derivados de este problema de la falta de autoestima.

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