Trastorno de Ansiedad

 

¿Reconoces alguno de estos síntomas? ¿Qué puedes hacer para sentirte mejor?

Las personas que sufren Ansiedad, en general no pueden determinar exactamente el origen. Y esto, suele ser la causa, o un agravante si se quiere, para no poder controlarla. Si no conozco el motivo, no sé por dónde empezar.

¿Cuáles son los principales síntomas del trastorno de ansiedad?

De esta forma se entra en un círculo vicioso, que se traduce en: preocupación, cansancio, trastornos del sueño, falta de concentración, mareos, dolores de cabeza o de estómago sin un origen aparente, y sobre todo, una presencia permanente de pensamientos negativos, que se vuelven incontrolables.

La persona que lo padece puede llegar incluso a percibir el mundo como amenazante lo que lo hace vivir en un estado de alerta permanente.

Es casi imposible que todos estos aspectos, aunque sea una parte de ellos, no interfiera negativamente en la vida de una persona, llegando a afectar también al entorno familiar o laboral.

Es muy importante señalar, que cada persona que lo padece puede tener causas o presentar síntomas únicos de esa persona. De modo que sin generalizar, se pueden tener en cuenta ciertas pautas que pueden ayudar a controlarla.

No es fácil, exige un trabajo de concentración y autoconocimiento. Y mucha fuerza de voluntad.

Pautas para controlar la ansiedad

1) Trata de identificar cuál es la situación o pensamiento disparador.

2) Analiza los problemas de uno a la vez, evitando mezclar y que todo se haga una gran bola de pensamiento.

3) Aceptar que no puedes controlarlo todo. Conecta más con el momento presente y no intentes controlar lo que puede pasar.

4) Intenta ver los problemas en perspectiva y volver a valorarlos desde otra óptica. Te ayudará a pensar si lo que ves como tan malo, lo es realmente para otros.

5) Esfuérzate todo lo que puedas en tener imágenes y pensamientos positivos, sobre ti mismo y sobre tu entorno (familiar, laboral, amistades, etc). Valora lo bueno que hay en ti.

6) Intenta dormir más.

7) Respira profundamente, pensando exclusivamente en el aire cuando entra y sale. Aprovecha ese instante para relajarte.

8) Acepta que todo lo que haces, lo haces lo mejor que puedes.

9) Busca la ayuda profesional de un terapeuta que pueda guiarte en este proceso.

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