Terapias Psicológicas

Muchas personas piensan que las terapias psicológicas son algo negativo o que solamente se necesitan cuando tienes problemas.

La realidad es que la terapia no solamente ayuda a solucionar posibles problemas, sino que es una buena forma de encontrarse mejor consigo mismo, conectar con los que te rodean, e incluso mejorar las relaciones.


¿Cuándo es el momento oportuno para las terapias psicológicas?

  • Cuando queremos que alguien, que no sea un amigo o un familiar, nos escuche y oriente activamente.
  • Cuando no sabes exactamente lo que quieres y tratas siempre de complacer a los demás.
  • Cuando ves que repites errores, que siempre te relacionas con el mismo tipo de personas, que no son positivas para ti.
  • Cuando crees que siempre la culpa la tienen los demás y no puedes ver tu parte de responsabilidad en las cosas que te suceden.
  • Cuando tus emociones te desbordan, sientes que no las controlas, que te sorprenden a ti mismo, que te hieren y hieren a los demás y sientes que haces daño a los que más quieres.
  • Cuando te paralizas por sentimientos que no entiendes.
  • Cuando sientes que no te quieres nada, que todos son mejores que tú, cuando eres tu peor juez, tu peor crítico y no te aceptas tal como eres.
  • Cuando sientes que tienes miedo sin un motivo que puedas identificar.
  • Cuando nada te motiva y sientes mucha tristeza también sin un motivo que puedas identificar.
  • Cuando estás atravesando un momento especial de pérdida o duelo.
  • Cuando simplemente quieres acompañar tu proceso de crecimiento y madurez para conocer tus propias posibilidades.

¿Por qué hacer terapia psicológica?

  • Porque el terapeuta es una escucha activa y objetiva.
  • Porque el terapeuta no te juzgará, como tampoco a las personas de tu entorno.
  • Porque el terapeuta no te dirá lo que tienes que hacer, no resolverá tus problemas. Básicamente eres tú el que lo hará con la ayuda del trabajo terapéutico.
  • Porque podrás poner luz en tus sentimientos y pensamientos.
  • Porque podrás diferenciar entre las cosas que tienes que aceptar y las que puedes cambiar.
  • Porque enfrentarte al dolor que este proceso te pueda producir es parte de la solución.